POEMAS DEL ALMA

PERDIDA EN LAS SOMBRAS                                                                                         Perdida en las sombras te busco y te encuentro de pláticas con la soledad, murmurando historias comentando situaciones de amores de un pasado no muy lejano, aun puedo ver en tus ojos destilando lágrimas de amor y por qué no decirlo de dolor ….me pregunto abre sido yo el causante de tales heridas, o en mi ausencia otro se habrá robado tu corazón, la verdad no se y como saberlo, si tus labios callan lo que tu corazón quisiera decir a gritos…tu rostro cómplice de tu mirada no dice nada y como poder saber lo que tus labios se niegan a decir amor.                                                                                                                             Autor Samuel Basso Castro.

SUEÑOS                                                                                                                             Sueños nada más que sueños vivimos y nos llevamos a la tumba, sueños que forjamos en el largo camino de la vida….sueños que me ayudas a construir y también a destruir….secretos y más secretos que se divulgan en la estela de la soledad, en el prado de lo desconocido, en el riachuelo de la desesperanza….sueños y más sueños que dibujo con tu rostro ausente de ti, pero palpitante de melancolía….sueños que escriben mis versos bailando con la pluma cómplice de este amor intenso y tímido que no se atreve a salir por miedo a tu rechazo. Autor Samuel Basso Castro

SILENCIO                                                                                                                                             Que callada esta la noche, todo es silencio y melancolía, ni un susurro, ni un suspiro a lo lejos….todo en calma solo el latir de mi corazón y las manecillas del reloj que gira agitando sombras de desencanto…..la noche invita a recordarte y añorarte aún más….estas?, la verdad no sé, me parce tan distante tu presencia y para que decir tu voz….que callada esta la noche, todo es silencio y melancolía te busco en mis pensamientos úrgete en el baúl de mi memoria…ahí estas bella como siempre, sonriente….la noche invita a recordarte a amarte cada vez más….alimentar mi corazón con esperanzas e ilusiones de un mañana prospero junto a ti, esta Sera la última noche triste sola y vacía mañana Sera otro día y sé que junto a ti.                                                                                                                                         Autor Samuel Basso Castro.

MI ALMA                                                                                                                             Miro las luces en las calles a través de mi ventana, todos duermen todos sueñan con su amor, el viento juega con las hojas y el lucero enamora a la luna…..miro las calles desiertas como desierta esta mi alma…..Desierta de tu amor desierta de tus besos….miro las luces a través de mi ventana, la noche avanza a pasos agigantados, un perro ladra ,un niño llora y yo aquí escribiendo mis versos a ti mujer, marcada por la ausencia, marcada por la indolencia del amor…..el reloj en busca de la madruga, en busca del sol, en busca de tu amor.                                                                                                                             Autor Samuel Basso Castro.

TE LLORO                                                                                                                          Te lloro, te busco, te hablo y tú no estás, pasa el tiempo, los días, las semanas y los meses y ya no estas…. alguien dijo ya se fue partió a otra tierra en busca de mar gaviotas y la brisa marina…..el día la vio pasar la noche la oculto la niebla la cobijo y las estrellas fueron sus cómplices en su nuevo amor…..y yo te lloro te busco te hablo pero ya es inútil ya no estas o quizás nunca estuviste para mí.                                                                                           Autor Samuel Basso Castro.

CANSADO                                                                                                                    Estoy cansado de escribir poemas, estoy cansado de amar sin ser amado, estoy cansado de llorar por quien nunca llorara por mí…..estoy cansado de dedicar canciones que se gastan en el tiempo y van perdiendo ritmo, forma y efecto en alguien que no tiene corazón…..estoy cansado de gritar te amo, de susurrarle al viento para que te sople a tu oído el amor que mi alma esconde…..estoy cansado de llorar….de cantar y de gritar mejor enmudecer y decirle al corazón que la fuente se ha secado que el año de sequía llego a mi vida y que desde hoy la soledad hace presa de mi ser.                                                                                       Autor Samuel Basso Castro.

PERDIDO                                                                                                                   Perdido entre las sombras te busco, niña sin nombre sin rostro y voz, busco tu amor fugaz tímido y confuso…..te busco y te pierdes entre las calles plagadas de gente….te busco tras los árboles del parque llamo y no respondes mi niña sin rostro voz ni nombre donde estas, tu que te robaste mi corazón, como si fueras una ladrona y te vas dejándome desnudo de pasión y de amor….donde estas grito y no respondes, donde te busco, como te llamo, como te miro, como te reconozco niña mujer, de ojos encantados que te pierdes entre las sombras.                                                                                                                         Autor Samuel Basso castro.

SIN DOMINIO                                                                                                                 Que lección le puede dar la razón al corazón, si yo no sé cómo dominarle y decirle que no ame…..dueles como dueles, llegaste sin previo aviso, te metiste tan dentro de mi cabeza y corazón…..dueles y te beso te acaricio pero al instante ya no estas….vivirás viviré aferrado a esta mochila de dolor y canto por no llorar….y pregunto qué lección le puede dar la razón al corazón…..yo no te buscaba amor y llegaste sin golpear….dueles te beso y al instante ya no te tengo te pierdes entre las tinieblas entre la gente y la soledad.                                   Autor Samuel Basso Castro.

NO SABEN                                                                                                            Que saben de amor y amar si lo único que les importa es criticar, que saben de besar si lo único que hacen es despreciar, que saben de soñar si lo único que saben es vivir despiertos de cara al desprecio y a la amargura del corazón, que saben de ti y de mí, si nos miran con ceguedad del corazón.                                                                                      Autor Samuel Basso Castro
Poema 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente
y me oyes desde lejos y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio,
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa basta.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Pablo Neruda

Se equivocó la paloma

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Rafael Alberti

EL BESO

Con candoroso embeleso
y rebozando alegría,
me pides morena mía
que te diga… ¿Qué es un beso?

Un beso es el eco suave de un canto,
que más que canto es un himno sacrosanto
que imitar no puede el ave.

Un beso es el dulce idioma
con que hablan dos corazones,
que mezclan sus impresiones
como las flores su aroma.

Un beso es…no seas loca…
¿Por qué me preguntas eso?
¡Junta tu boca a mi boca
y sabrás lo que es un beso!

Federrico Barreto

Tu Boca

Tu boca hecho con mágicos pinceles,
más que boca es cualquier húmeda granada
que pide tentadora y encarnada
un beso audaz que la derrita en mieles.

Cuando en tus risas entreabrirlas sueles
se difunde en la atmósfera extasiada
el grato olor de fruta sazonada
que hay en la intimidad de los vegetales.

Es abreviada gruta de frescura
constreñido paréntesis de flores
y animado jardín en miniatura.

Yo la besare en férvido embeleso
para sentir, muriéndose de amores,
la eternidad en la embriagues de un beso.

La Hora del Amor

La hora del amor,

tiene color de lilas

y mensajes dormidos,

con sabor de manzana.

tu cuerpo cual la hidra

que cobija mi cuerpo,

con el loco deseo

de eternizar el tiempo.

A la hora del amor

se cierra la garganta

acallando mil cantos

melodías del alma,

me atengo a ti enredada,

y soy cual mariposa,

aleando en tus entrañas.

La hora del amor

se aquieta y en silencio,

es de los dos el tiempo,

y no existen distancias…

Mariana Ortega

Te Amo

Me borraste del libro de tu vida,
más no tengo reproches que lanzarte;
si me llamé tuya y consentí en amarte,
no me muestro por ello arrepentida.

No es perenne el amor, no hay fuerza
capaz de contemplarlo eternamente…
Tú y yo nos adoramos locamente, no
importa que haya sido una mañana.

Dulce huella en mi espíritu has dejado
por que en mi corazón ¡Oh mi bien
amado!
no se abrieron las rosa de estío..

Yo no quiero no debo reprocharte,
porque espero algún día perdonarte
y llamarte de nuevo, amado mio.

Rosario Sansores (México)

YO NO QUIERO QUE NADIE ME CONSUELE

Yo no quiero que nadie me consuele
si me mata la fuerza de tu amor…
Si me matan los besos insaciables,
Fervorosos, ardiente que te doy.

Quiero yo que te invadan la tinieblas
cuando ya para mi no salga el sol.
Quiero yo que sucumbas y enloquezca,
¡loca sí, muerta sí, te quiero yo !

Mi querida, mi bien, mi soberana,
mi refugio, mi sueño, mi caudal,
mi laurel, mi ambición, mi santa madre…
¡y todavía más!

Pedro B. Palacios (Argentina)

Una Flor

Una tarde bendecida
me diste , amada , una flor,
y de entonces su perfume
embriaga mi corazón.

Era un jazmín blanco y puro
más no tanto como tú ;
emblema de mis ensueños
símbolos de tu vida.

Yo lo conservo en mi pecho
y en el siempre vivirá;
lo han marchitado mis besos
y lo he regado al llorar.

Pero conserva el aroma
de tu aliento virginal
de tus lágrimas la huella,
de tus miradas quizá.

Será el dulce compañero
de mi triste soledad;
y mientras tú no me olvides
jamás me abandonarás.

Más, acaso por desgracia,
te olvidaras de mi amor,
no resistirán sus hojas
la tormenta del dolor.

Y en medio de mi amargura,
de mi angustia y aflicción,
se deshará en mil pedazos,
¡Y con el corazón!

Jerónimo Ossa (Panamá)

Despedida

Quizás te diga un día, que dejé
de quererte, aunque siga
queriéndote más allá de la
muerte ;y acaso no comprendas
en esta despedida, que, aunque
el amor nos une,
nos separa la vida.
Quizás te diga un día que se
me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte
mejor, porque el amor nos
ciega, pero vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados, ven
mejor que estando abiertos.
Quizás te diga un día, que
dejé de quererte, aunque siga
queriéndote más allá de la
muerte; y acaso no
comprendas en esa
despedida, que nos
quedamos juntos
para toda la vida.

José Angel Buesa

Dice El

Le pedí una mirada, y al mirarme
brillaba en sus pupilas la piedad,
y sus ojos parecen que decían;
¡No puedo darte más!.
Le pedí un beso, ¡Un beso! y al dejarme
sobre sus labios el amor gustar,
su cuerpo contra el mío,
me decía:
¡No puedo darte más!

Le pedí, en una súplica suprema,
que me diera su ser… y al estrechar
su cuerpo contra el mío me decía:
¡No puedo darte más!

Miguel Magallanes Moure (Chile)